GUARDA Y DEFENSA
El adiestramiento para guarda y defensa es un arma de doble filo. El dueño el perro desea que este Ladre a los desconocidos y que intervenga en caso de necesidad, cuando alguien lo amenace.
Sin embargo, el perro no debería actuar de la misma forma ante cualquier persona a laque oiga acercarse, sino saber diferenciar entre las ppersonas `BUENAS` y las `MALAS`.
Los perros no esperan a que el intruso se declare sospechoso para atacarle.
Lo que debemos hacer es aprovechar el instinto natural de vigilar y avisar del peligro, y reforzarlo aprobando brevemente sus primeros ladridos de aviso y mandándole realizar otra tarea acto seguido.
Con ello conseguiremos que el perro tenga la sensación de éxito, le haremos entender que no es necesario pasarse mucho rato ladrando, gruñendo o mostrando un aspecto amenazador.
DEJARLO SOLO
Uno de los objetivos del adiestramiento es enseñar al perro a permanecer solo, pero esto únicamente se consigue con mucha mano izquierda por parte del dueño.
Cuando el perro se queda solo en el coche, o sentado delante de ka tienda mientras hacemos la compra, o solo en casa, debe aprender a esperar bien calladito hasta que volvamos.
Podemos utilizar la orden ESPERA y al regresar felicitarlo si se ha mantenido callado.
Es mejor comenzar dejándolo solo únicamente un par de minutos, para más adelante ampliar este intervalo a una hora, y así progresivamente hasta alcanzar el tiempo que sea necesario, siempre considerando esta situación como algo natural.
Al volver le agradecemos simplemente con muestra de alegría que haya esperado en silencio.
No hay que utilizar el reproche si el perro se ha portado mal durante nuestra ausencia, si ha destrozado el mobiliario, si ha estado aullando todo el rato o ha ensuciado la casa, porque la amonestación no tendrá efecto alguno, al haber transcurrido demasiado tiempo desde la acción.
El castigo y el reproche son instrumentos imprescindibles para aduestrar al perro, pero sólo si tienen sentido cuando se asocian inmediatamente con una conducta activa no deseada.
La Comida
Cualquier cosa que uela bien incita al perro a probar, y toda comida aceptada por los demás miembros del grupo también las querrá para él.
Ambos comportamientos son lógicos y naturales. Pero esto no quiere decir que debamos permitir que durante nuestra ausencia el perro hurte cualquier cosa comestible que encuentre en casa, ni que se coma las basuras que encuentre por la calle.
No se le puede prohibir el hecho en si de comer.
La manera más sencilla de hacerle entender lo que debe y lo que no debe comer, es establecer y seguir estrictamente unos horarios fijos de comida y dársela siempre en el mismo lugar.
Hay que ignorar las peticiones de comida del perro e impedir que coma fuera del horario marcado y del lugar habitual.
Si lo pescamos en p,una fechoría podemos utilizar la orden SUELTA que el perro ya había aprendido, y probar si funciona a distancia.
COMO ENSEÑARLE LO QUE NO DEBE HACER
Las prohibiciones deben expresarse de forma negativa.
Existen varias maneras de prohibir una acción :
A) No reaccionar en absoluto cuando el perro intenta hacer algo que no queremos que haga, de esta manera tendrá una experiencia de fracaso.
B) Desviar una acción no deseada típica del perro, hacia otra acción que sustituya la primera, de tal forma que una experiencia buena domine sobre otra potencialmente mala.
C) Prohibir una actividad que no es tolerada en ningún caso con la voz FEO.
D) Prohibir una acción.que no se quiere que el perro realice en ese momento o en ese lugar con la voz NO.
E) Desaprobar una acción no deseada justo cuando el perro está empezando a hacerla, interviniendo de forma comprensible para él y, así otorgando una connotación negativa a esta acción.
F) Poner fin a una acción no deseada a través de nuestra intervención directa : un susto o una experiencia desagradable para el perro harán que dicha acción tome un matiz negativo.
El dueño tiene que aprender a comportarse de forma consecuente cuando sea necesario, deberá ser capaz de no mirar si quiera al perro y de no variar la posición de su cuerpo ni el tono de su voz, pues el perro se da cuenta enseguida de si su dueño está pendiente de él, por poco que sea.
No hace falta gritar las ordenes para que el perro las entienda, pues él tiene mejor oído que nosotros.
Es más efectivo usar una palabra corta y pronunciarla con voz grave y tajante.
No Reaccionar
Para corregir ciertas conductas del perro cono mendigar comida junto a la mesa, arañar las puertas, ladrar para atraer la atención o cualquiera de muchos métodos que utiliza para hacernos `chantaje`.
Cuando el perro aprende que de nada le sirven los aullidos, temidos, ladridos o zalamerias, se le pasan las ganas de hacer uso de tales recursos y por si solo deja de comportarse de esa manera.
Nunca hay que dejarse entender cuando el perro nos pida comida.
Esta conducta consecuente debe ser respetada por todos los miembros de la familia, pues el perro sabe distinguir cual es el elemento `debil` del grupo.
El adiestramiento para guarda y defensa es un arma de doble filo. El dueño el perro desea que este Ladre a los desconocidos y que intervenga en caso de necesidad, cuando alguien lo amenace.
Sin embargo, el perro no debería actuar de la misma forma ante cualquier persona a laque oiga acercarse, sino saber diferenciar entre las ppersonas `BUENAS` y las `MALAS`.
Los perros no esperan a que el intruso se declare sospechoso para atacarle.
Lo que debemos hacer es aprovechar el instinto natural de vigilar y avisar del peligro, y reforzarlo aprobando brevemente sus primeros ladridos de aviso y mandándole realizar otra tarea acto seguido.
Con ello conseguiremos que el perro tenga la sensación de éxito, le haremos entender que no es necesario pasarse mucho rato ladrando, gruñendo o mostrando un aspecto amenazador.
DEJARLO SOLO
Uno de los objetivos del adiestramiento es enseñar al perro a permanecer solo, pero esto únicamente se consigue con mucha mano izquierda por parte del dueño.
Cuando el perro se queda solo en el coche, o sentado delante de ka tienda mientras hacemos la compra, o solo en casa, debe aprender a esperar bien calladito hasta que volvamos.
Podemos utilizar la orden ESPERA y al regresar felicitarlo si se ha mantenido callado.
Es mejor comenzar dejándolo solo únicamente un par de minutos, para más adelante ampliar este intervalo a una hora, y así progresivamente hasta alcanzar el tiempo que sea necesario, siempre considerando esta situación como algo natural.
Al volver le agradecemos simplemente con muestra de alegría que haya esperado en silencio.
No hay que utilizar el reproche si el perro se ha portado mal durante nuestra ausencia, si ha destrozado el mobiliario, si ha estado aullando todo el rato o ha ensuciado la casa, porque la amonestación no tendrá efecto alguno, al haber transcurrido demasiado tiempo desde la acción.
El castigo y el reproche son instrumentos imprescindibles para aduestrar al perro, pero sólo si tienen sentido cuando se asocian inmediatamente con una conducta activa no deseada.
La Comida
Cualquier cosa que uela bien incita al perro a probar, y toda comida aceptada por los demás miembros del grupo también las querrá para él.
Ambos comportamientos son lógicos y naturales. Pero esto no quiere decir que debamos permitir que durante nuestra ausencia el perro hurte cualquier cosa comestible que encuentre en casa, ni que se coma las basuras que encuentre por la calle.
No se le puede prohibir el hecho en si de comer.
La manera más sencilla de hacerle entender lo que debe y lo que no debe comer, es establecer y seguir estrictamente unos horarios fijos de comida y dársela siempre en el mismo lugar.
Hay que ignorar las peticiones de comida del perro e impedir que coma fuera del horario marcado y del lugar habitual.
Si lo pescamos en p,una fechoría podemos utilizar la orden SUELTA que el perro ya había aprendido, y probar si funciona a distancia.
COMO ENSEÑARLE LO QUE NO DEBE HACER
Las prohibiciones deben expresarse de forma negativa.
Existen varias maneras de prohibir una acción :
A) No reaccionar en absoluto cuando el perro intenta hacer algo que no queremos que haga, de esta manera tendrá una experiencia de fracaso.
B) Desviar una acción no deseada típica del perro, hacia otra acción que sustituya la primera, de tal forma que una experiencia buena domine sobre otra potencialmente mala.
C) Prohibir una actividad que no es tolerada en ningún caso con la voz FEO.
D) Prohibir una acción.que no se quiere que el perro realice en ese momento o en ese lugar con la voz NO.
E) Desaprobar una acción no deseada justo cuando el perro está empezando a hacerla, interviniendo de forma comprensible para él y, así otorgando una connotación negativa a esta acción.
F) Poner fin a una acción no deseada a través de nuestra intervención directa : un susto o una experiencia desagradable para el perro harán que dicha acción tome un matiz negativo.
El dueño tiene que aprender a comportarse de forma consecuente cuando sea necesario, deberá ser capaz de no mirar si quiera al perro y de no variar la posición de su cuerpo ni el tono de su voz, pues el perro se da cuenta enseguida de si su dueño está pendiente de él, por poco que sea.
No hace falta gritar las ordenes para que el perro las entienda, pues él tiene mejor oído que nosotros.
Es más efectivo usar una palabra corta y pronunciarla con voz grave y tajante.
No Reaccionar
Para corregir ciertas conductas del perro cono mendigar comida junto a la mesa, arañar las puertas, ladrar para atraer la atención o cualquiera de muchos métodos que utiliza para hacernos `chantaje`.
Cuando el perro aprende que de nada le sirven los aullidos, temidos, ladridos o zalamerias, se le pasan las ganas de hacer uso de tales recursos y por si solo deja de comportarse de esa manera.
Nunca hay que dejarse entender cuando el perro nos pida comida.
Esta conducta consecuente debe ser respetada por todos los miembros de la familia, pues el perro sabe distinguir cual es el elemento `debil` del grupo.
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